La muy manipulada Liga española desde sus cimientos, sólidos para los tres clubes que se reparten un tercio del total de los ingresos televisivos y arcillosos para los 17 restantes, ha creado subgrupos clasificatorios que a lo largo de los años permanecen invariables. Dos más uno en la lucha por el título; una cuarta plaza para un puñado de equipos que, salvo sorpresas, vienen siendo siempre los mismos; una clase media algo más numerosa en la pelea por las plazas europeas de consolación y un pelotón que ansía un lugar en tierra de nadie, siempre con la amenaza de que…
Vía: Al final de la palmera






