El revanchismo es un impulso natural, sobre todo cuando uno se ve envuelto en situaciones en la que se pierde por completo el control de un día para otro. Hay quien responde a la traición de forma sibilina y otros que, hasta que no se despachan bien, no se quedan satisfechos. A lo largo de estos años, el Sevilla ha coleccionado un gran número de entrenadores despechados. No importa su táctica, visión de juego o edad, todos tienen en común su mal sabor de boca tras pasar por Nervión. Y no es cuestión ni de su gente, ni de su…
Vía: Al final de la palmera






