El fichaje de Sofyan Amrabat fue el último golpe de efecto del Betis en el mercado. Mientras Antony era recibido en el aeropuerto de Sevilla, los dirigentes cocinaban la llegada del centrocampista marroquí, una oportunidad de mercado que se puso a tiro en las últimas horas del mercado, después de que el Sevilla no cerrase una operación que tenía avanzada.La dirección deportiva bética pretendía el fichaje de un pivote, pero el esfuerzo que requirió el fichaje de Antony dejó muy limitada la disponibilidad económica. La opción de Guido Rodríguez, que estaba sobre la mesa, era complicada en las condiciones que…
Vía: Al final de la palmera






