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LA COLUMNA CRÍTICA: El Rayo

LA COLUMNA CRÍTICA: El Rayo

Esperaba sentado una vez más Lo Celso. Pensaría el míster que quizás su juego sea más útil en la segunda mitad, o quizás también pueda ser que Deossa le esté comiendo la tostada.

A las bajas de Abde, Amrabat y Bakambú, ya con sus selecciones para disputar la copa de África, se sumaban la de los lesionados Bellerín e Isco.

Pellegrini compuso el once con Valles, Aitor, Llorente, Natan, Ricardo, Roca, Deossa, Fornals, Riquelme, Antony y Cucho.

Se planteó un centro del campo físico y robusto para lo que iba a ser un partido bronco, trabado y con muchas interrupciones.

Un par de acercamientos al área vallecana con algo de peligro fue respondido por una rápida contra que terminó desviando Valles a córner, pero que costó la lesión de Llorente en su primera carrera. Minuto 5, entró por él Bartra.

Muchos golpes por ambas partes. Jugadores por el suelo constantemente. En una acción defensiva, Natan taponó a De Frutos pero el rayista se lesionó y salió sustituido en el minuto 15.

Más interrupciones, más aún de las esperadas. Sin claro dominador, sin continuidad en el juego, con demasiados fallos forzados y no forzados. Era un correcalles descontrolado. Encontronazos. Parecía una pelea de perros callejeros luchando por un apetitoso trozo de carne.

No mejoró el juego con los cambios de Lo Celso, Altimira o Pablo García. Quizás sí le vino mejor los cambios al Rayo, que consiguió tener más dominio aunque poco a poco ambos equipos se conformaron con el empate, salvo que hubiera algún regalo navideño como los que se repartieron en Croacia.

Pero así quedó la historia, 0-0, en un partido físicamente exigente, bronco y muy intenso a nivel físico. Punto trabajado a domicilio. El equipo luchó como pudo y con lo que tuvo. No hubo suerte de cara a gol pero tampoco la tuvo el rival.

Habrá más partidos así pero no es sencillo establecer una estrategia con tanta discontinuidad en el juego, salvo a balón parado, donde el Betis ha demostrado muy poco en lo que va de temporada. No se ven jugadas ensayadas porque levantar la pelota en este equipo es sortearla. Podría ser un aspecto a mejorar. Cuando el juego no permite jugar por abajo habrá que jugar por alto, pero lamentablemente el Betis no tiene un rematador de referencia arriba para este tipo de juego. Un delantero corpulento, que pueda bajar balones para darlos de cara o abrir a las bandas, y que tenga buen remate por arriba sería una opción para desatascar este tipo de partidos. Pero ésta no es una herramienta que tenga el Betis, al menos de momento.
MANUEL CASTELLANOS