Dani Morante es un bético de la Macarena que es un «loco por el Betis «, tal y como se define. Ha engalanado su caravana para que no le falte un detalle en la aventura que está ya viviendo por carretera con un viaje de 6.000 kilómetros, ida y vuelta, entre Sevilla y Breslavia. Cuando el conjunto verdiblanco se clasificó para la final no se lo pensó dos veces, incluso teniendo en cuenta que no había asegurado las entradas para sus acompañantes ( Dani, Isabel y María ), que siguen sin tenerlas. Pero Dani tiene la ilusión por bandera, esa…
Vía: Al final de la palmera





