Explicaba Sara Sálamo en el coloquio posterior a la proyección en el Festival de Sevilla que «En Silencio» comienza con un ritmo lento que guarda la evidente intención de incidir en cómo es el proceso de recuperación de una lesión para un deportista. Cuando todo se cae, cuando la grada no te grita, cuando los focos se apagan, cuando el césped no está para ti. Las dudas, la vulnerabilidad masculina, el ídolo que se pregunta si volverá a serlo, las expectativas. ¿Qué ocurre con el tiempo en el que no podemos ser lo que queremos ser? Durante los 85 minutos…
Vía: Al final de la palmera





