El arte llama al arte y ésta es la enésima prueba. El joven José Antonio Morante Antúnez , hijo del diestro Morante de la Puebla , de 16 años, fue captado la temporada pasada por la dirección de cantera del Betis tras haber destacado sobremanera en los escalafones inferiores del Coria, donde concluyó su etapa como cadete e inició la juvenil, y a la vista de su proyección el conjunto verdiblanco lo ha atado en calidad de promesa ofreciéndole un contrato de entre dos y tres años, una tentativa que ha aceptado de buen grado, con el fin de que pueda desarrollar sus próximos pasos juveniles en la estrenada ciudad deportiva Rafael Gordillo.Hablan en el Betis de un delantero con mucha presencia en el área , que durante las primeras citas de su estadía en el juvenil Liga Nacional, se desempeñaba más en la zona de la mediapunta o en algunos de sus extremos, pero su vocación viene siendo el área contraria desde que se prodiga en la fase más ofensiva del campo y lo suyo es el gol, como viene demostrando con el División de Honor juvenil, con el que ya conseguido marcar su primer tanto debutando en la máxima categoría del fútbol español pese a que en su carné sólo aparezcan 16 primaveras.A por más«Feliz de poder firmar mi primer contrato profesional de la mano de Elite Internacional (su agencia de representación), y dar gracias por la confianza y el trato al Real Betis Balompié. Seguimos a por más», establece en sus redes sociales este aprendiz de goleador, que mantendrá su categoría de referencia en el segundo equipo juvenil mientras oposita a lograr un hueco en el esquema del exfutbolista Arzu , que trata de revalidar el campeonato liguero tras haberse proclamado vencedor el curso pasado.Por si en casa tuviera poca inspiración, José Antonio Morante Jr. cuenta por su lado con la bendición de un exjugador de la casa verdiblanca como es Dani Ceballos . El atacante del Real Madrid natural de Utrera ha querido celebrar la renovación del hijo del torero comentando la publicación en la que aparece junto a sus padres: «Ole, amigo». A su lado, nada menos que su padre Morante de la Puebla, bético inexorable. A ello mismo apunta el joven José Antonio….
Vía: Al final de la palmera






