Del doble enfrentamiento con los dos primeros clasificados de la LEB Oro, el Movistar Estudiantes y el San Pablo Burgos, el Real Betis Baloncesto salió indemne, sin excesivas incidencias en el recuento de daños y con más noticias positivas que negativas. Ganó en el Coliseum con una exhibición y cayó en Madrid en un partido muy ajustado en el que se vio penalizado por su amague de hundimiento en las postrimerías del segundo cuarto y al comienzo del tercero. Sin embargo, encontró soluciones para que no se lo tragara el pozo negro de la frustración y alcanzó el tramo final con opciones de remontada . No le dio el esfuerzo para remontar, pero se apuntó los dos últimos cuartos, acabó con buenas sensaciones y volvió a competir en la pista de uno de los candidatos al ascenso directo, que este pasado domingo se llevó a las vitrinas la Copa Princesa tras tumbar en la final a un solo partido al Leyma Coruña en el WiZink Center. El doble episodio ante los dos principales candidatos al ascenso directo le ha permitido al Betis situarse en la competición, abrir la escotilla de la esperanza y comprobar que, haciendo bien las cosas, jugando con seriedad, dureza y orden, puede incluso echarle la pata a los mejores pese a esas reconocidas debilidades en el juego interior que el equipo trata de contrapesar con su acreditada artillería perimetral . Que el Betis ha mejorado y evolucionado como bloque es una obviedad, pero han sido por el cúmulo de circunstancias tantas jornadas naufragando que a todo lo bueno que ha mostrado en los últimos partidos, ante tres rivales de la zona play off , debe ahora darle continuidad. Sólo así, y a través de los resultados por supuesto, se convertirá en un equipo ya hecho, compacto, fiable, con personalidad propia y posibilidades de escalar peldaños en la tabla. Lo necesita porque en la extrema igualdad de esta LEB Oro, asentarse en la duodécima posición, donde está ahora mismo, no lo aleja del foco del peligro. Es más, lo tiene muy cerca. Porque el equipo que marca la zona de descenso, el Amics Castelló, al que precisamente se enfrenta en este viernes en el pabellón San Pablo (20.00), lo tiene a una sola victoria de distancia . Suman cinco los levantinos, como también el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, penúltimo. A falta de 16 jornadas , prácticamente la mitad de la fase regular, el primer objetivo de los verdiblancos será poner tierra de por medio con el sótano de la tabla antes de levantar el periscopio de la ambición y mirar, si es que en algún momento se lo puede permitir, a la novena plaza. En ese puesto se halla curiosamente el Ourense , con nueve victorias, al que se medirá el viernes 9 de febrero y también en casa. Quiere esto decir que el futuro deportivo del Betis Baloncesto pasa por San Pablo . Sin ser definitivos estos dos compromisos consecutivos en su feudo, sí que podrían determinar el rumbo de su temporada. Si tira hacia arriba, se estanca en zona de nadie o se ve de nuevo obligado a luchar en el fango. El factor canchaCon balance parcial hasta la fecha de tres victorias y cinco derrotas en sus ocho apariciones por San Pablo, es el momento de que el conjunto verdiblanco se agarre al factor cancha y haga del mismo una suerte de rampa de lanzamiento para impulsarse en la tabla. Es su siguiente reto y el calendario el que le brinda la posibilidad de materializarlo ya que cuatro de las próximas cinco jornadas las dirimirá ante su afición. Después de los citados compromisos contra el Amics Castelló y el Club Baloncesto Ourense, el equipo de Savignani viajará a tierras herculinas para enfrentarse al Leyma Coruña , segundo clasificado y subcampeón de la Copa Princesa, el domingo 18 de febrero. Después llegará el segundo y último parón de la temporada, en este caso por la ventana FIBA de selecciones. Y a su vuelta, los verdiblancos afrontarán otro díptico de partidos seguidos en San Pablo. Primero recibirá al Baloncesto Fuenlabrada (domingo 3 de marzo) y cinco días después, al Melilla Baloncesto . En estos momentos, los madrileños suman seis victorias y son decimocuartos frente a las siete, undécimos, de los norteafricanos. La asistencia al pabellón, muy floja en general esta temporada, puede ser un hándicap que juegue en contra del Betis Baloncesto, que ha resuelto con sendos triunfos sus dos últimas citas como local ( ante Grupo Alega Cantabria y HLA Alicante ) pero no pudo hacer pleno de alegrías en el primer y hasta ahora único doble turno que ha tenido en casa: le ganó al Hestia Menorca el 29 de noviembre en partido jugado en jornada intersemanal, pero luego no repitió contra el Alimerka Oviedo el 3 de diciembre. Claro que ese Betis aún estaba en plena transformación y el que compitió en Burgos y Madrid ya estaba completado y con la plantilla cerrada al 99 por ciento….
Vía: Al final de la palmera






