Para ganar en Vallecas se necesita más presencia ofensiva. El campo de minas que preparó el Rayo , también ayudado por la permisividad de De Burgos Bengoetxea, requería de la aparición de los futbolistas de calidad que atesora este Betis . Ausentes Isco Alarcón y Ez Abde, el partido demandaba primero a Antony, desaparecido, y luego a Lo Celso , que apenas arrancó un par de veces en esos 30 minutos que le concedió Manuel Pellegrini. Ni el brasileño ni el argentino dieron ese paso adelante, con lo que el equipo verdiblanco acabó sobreviviendo por la firmeza de sus centrales…
Vía: Al final de la palmera






