Llamaba la atención en los minutos finales que Diego Llorente se acercara al banquillo de Pellegrini y pidiera el cambio. Rápidamente, Fernando, uno de los ayudantes del técnico chileno, le decía a Emmanuel N’Goran que se preparase en poco rato porque tenía que entrar al partido. No fue nada más que por precaución .Con el partido en La Línea concluido, este periódico tenía conocimiento de que el cambio se debió a que el central madrileño sufrió fatiga muscular y que, por lo tanto, no se trataba de un problema mayor , sin descartarse la posibilidad de que hubiera sentido algún…
Vía: Al final de la palmera






