Unos dos mil aficionados del Sevilla FC se desplazaron al Estadio Algarve de Faro, en Portugal, para ver el primer amistoso veraniego de su equipo ante el Birmingham City . Lamentablemente, no pudieron disfrutar de un buen partido en el debut de Matías Almeyda como entrenador.Aunque todo es demasiado primigenio y no hubiera nada en juego, el signo de la derrota y las dudas volvieron a a aparecer como una pesada mochila sobre las espaldas sevillistas. Eso no cambió por ahora, como tampoco los constantes gritos desde la grada de «¡Directiva, dimisión!» y «Junior, vete ya» . Antes, durante y…
Vía: Al final de la palmera






