Por mucho que la UEFA cambie el nombre de estadios míticos por razones comerciales de cara a los partidos de sus competiciones, nadie podrá quitarle al Westfalenstadion ese aura de campo mágico . Ese muro amarillo detrás de una portería donde casi 25.000 alemanes se concentran para darle luz y color a uno de los recintos más míticos del fútbol europeo, que se ha hecho grande con los numerosos partidos de esta competición vividos en Dortmund. Y hasta allí ha llegado el Betis. Primer envite que de verdad emociona por la entidad del adversario. No quiere decir que Feyenoord, Lille…
Vía: Al final de la palmera






