El Betis se quedó en la orilla en el Westfalenstadion . Una derrota por la mínima en la casa del colíder de la Bundelisga, este Borussia Dortmund de Niko Kovac, se contempla con cierta lógica. Un peso pesado de la Champions al que el Betis tuteó pese a las rotaciones masivas de Manuel Pellegrini. Unas decisiones del entrenador que otras veces le salieron de cara , pero que en un escenario de la élite aparecieron como concesiones excesivas.Fue un Betis valiente y con orgullo. Como el de esos más de 6.000 aficionados que brindaron una jornada espectacular en Dortmund. Un…
Vía: Al final de la palmera






