Medios otomanos encartan al extremo marroquí, que se recupera de una lesión de rodilla que le dejó sin Mundial, aunque se recuerda que en La Cartuja exigen como contraprestación los 60 millones de euros de su cláusula de rescisión; multiplicar el salario del ex culé no sería ningún problema…
Vía: Estadio Deportivo






