La selección de Senegal, en una de las finales más polémicas y surrealistas de la historia del fútbol, se proclamó campeona de la Copa de África al vencer a Marruecos en la prórroga del choque por 1-0 con gran tanto de Pape Gueye desde fuera del área. A los béticos Abde y Amrabat se les escapó el sueño de levantar el título en su país. El primero fue titular y jugó los 120 minutos, como en la semifinal. Regresa cargado Abde. Más inquietante si cabe es el estado de Amrabat, que ni siquiera pudo tener minutos en la final. Y…
Vía: Al final de la palmera






