El silencio gobernó el vuelo de vuelta que transportó al Real Betis desde Breslavia a Sevilla tras perder por goleada la final de la Conference League ante el Chelsea. Los rostros serios se mezclaron con el cansancio durante la madrugada, dado que el avión salió poco más allá de las 2.00 y llegó a Sevilla alrededor de las 6.00 de este jueves. La decepción por la derrota contrastaba con la ilusión de la ida, con lo ruidoso de la afición en las previas en las calles y con el ambientazo de la final. Pero la derrota dolió mucho en verdiblanco…
Vía: Al final de la palmera






