Corría Antony por la banda para un contragolpe cuando Busquets Ferrer pitó el final del derbi. Y estalló el Villamarín de alegría. La fiesta había comenzado. Los futbolistas corrían alborozados, La grada saltaba y reía, se abrazaban unos a otros. Los conocidos y los desconocidos. El Betis había ganado. Y la megafonía, que fue utilizada durante muchas fases del encuentro, resonó con el «Free from desire» de Gala a todo volumen. Decibelios a tope para que se entere todo el mundo de que son los verdiblancos los que han vencido en el duelo de máxima rivalidad. No lo habían hecho…
Vía: Al final de la palmera






