La calle Betis del sevillano barrio de Triana estaba repleta de sevillanos este sábado pendiente sin duda de la llegada de la Esperanza de Triana y del Cachorro, que van trasladándose junto a sus hermanos hacia la Catedral de Sevilla, y pocos kilómetros más allá de las procesiones, el estadio Benito Villamarín en el barrio de Heliópolis vivía de manera muy particular este día previo a la Inmaculada Concepción, y por ende a la celebración de la procesión Magna que Sevilla viene palpando de cara a este domingo. Algo que se ha hecho notar en la grada de Gol Sur,…
Vía: Al final de la palmera






