La afición bética no conoce fronteras. A casi 300 kilómetros de Sevilla, Mohamed regenta una tienda en la medina de Assilah –o Arcila, en español– y el nombre de la misma ya da pistas sobre los gustos futbolísticos de este marroquí: Los Béticos de Assilah .En este pueblo costero situado a poco más de 40 kilómetros al sur de Tánger, Mohamed hace gala de su beticismo. Y es que lo suyo, más que afición, es pasión, porque ni siquiera ha pisado nunca España . A pesar de ello, hasta su habla es perfectamente asimilable al de un andaluz.Son numerosos los…
Vía: Al final de la palmera






