En Orlando, capital de Disneyworld, se da cita estos días la fantasía balompédica infantil. Uno no sabe bien si es escaparate o zoco, o ambas cosas a la vez, pero lo cierto es que la Liga Future internacional se convierte en cita obligada para los ojeadores de los clubes más potentes. Allí compite el Real Betis con niños de 12 años, uno menos que las barras del escudo, y el otro día, frente al equipo local, que juega con un portero que alcanza el larguero con la cabeza, saca con las manos de área a área y que en horizontal…
Vía: Al final de la palmera






