Solo Rui Silva, aunque se marcara un gol en propia, pareció jugar en una primera parte llena de errores en la salida verdiblanca. Paró un penalti, y todos sus rechaces, a Morata, quien al filo del descanso haría el 2-0. Acercaría William Carvalho con un golazo. Salvaría Oblak con un paradón al final para evitar el empate….
Vía: as





